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¿Cómo dar leche materna extraída al bebé? Guía práctica

¿Cómo dar leche materna extraída al bebé? Guía práctica

¿Cómo dar leche materna extraída al bebé? Guía práctica

 

La leche materna extraída puede ofrecerse al bebé de diferentes maneras y temperaturas. No es necesario calentarla para que sea segura: tu bebé puede tomarla fría, a temperatura ambiente o tibia, según su preferencia.

Lo más importante es que la leche haya sido almacenada correctamente y se manipule de manera segura antes de ofrecérsela.

¿Qué leche debo utilizar primero?

Cuando tengas varios recipientes almacenados, utiliza primero la leche con la fecha de extracción más antigua.

Organiza los recipientes de manera que puedas identificar fácilmente cuál debes utilizar primero.

¿Cómo puedo ofrecer la leche a mi bebé?

Siempre que sea posible, recomendamos ofrecer la leche materna extraída con taza o pocillo.

Para hacerlo:

  1. Coloca al bebé en una posición semiincorporada, sosteniendo su cabeza y cuello.
  2. Acerca la taza al labio inferior del bebé.
  3. Inclina suavemente la taza para que la leche toque sus labios.
  4. Permite que el bebé tome la leche por sí mismo, haciendo pausas cuando las necesite.
  5. No viertas la leche directamente dentro de su boca.

Observa sus señales de hambre y saciedad y respeta su ritmo. No es necesario obligarlo a terminar la leche.

¿Por qué es mejor evitar el biberón?

Siempre que sea posible, prefiere el pocillo o vaso para ofrecer la leche materna extraída.

El uso del biberón puede:

  • Interferir con la lactancia, porque la succión de la tetina es diferente a la del pecho.
  • Aumentar el riesgo de otitis, relacionado con la forma de succión y la posición durante la alimentación.
  • Favorecer diarreas e infecciones cuando el biberón, la tetina o sus accesorios no se limpian adecuadamente.
  • Favorecer problemas en la boca y los dientes, especialmente con su uso prolongado.
  • Dificultar que el bebé regule cuánto toma, especialmente cuando el flujo de leche es rápido y se le estimula a terminar el contenido.

Esto no significa que el uso ocasional de un biberón vaya a causar necesariamente estos problemas, pero no es la primera opción cuando queremos proteger la lactancia y reducir riesgos.

¿Es necesario calentar la leche?

No.

Tu bebé puede tomar la leche fría, a temperatura ambiente o tibia, según lo que prefiera.

Si acepta la leche fría o a temperatura ambiente, no necesitas calentarla. Esto puede ser especialmente práctico cuando estás fuera de casa o no tienes acceso a agua caliente.

Si tu bebé prefiere la leche tibia, puedes acondicionarla suavemente antes de ofrecérsela.

¿Cómo descongelar la leche?

Si la leche está congelada, puedes pasarla al refrigerador desde el día anterior para que se descongele lentamente.

También puedes colocar el recipiente cerrado bajo un chorro de agua tibia o dentro de un recipiente con agua tibia hasta que la leche se descongele.

Ten cuidado de que el agua no entre en el recipiente ni cubra su boca, ya que podría mezclarse con la leche.

Una vez descongelada, mueve suavemente el recipiente con movimientos circulares para distribuir la grasa que puede haberse separado.

No la agites con fuerza.

¿Cómo calentar la leche refrigerada?

Si tu bebé prefiere tomarla tibia:

  1. Coloca el recipiente cerrado dentro de un recipiente con agua tibia.
  2. También puedes colocarlo bajo un chorro de agua tibia.
  3. Déjalo durante unos minutos hasta alcanzar la temperatura deseada.
  4. Mueve suavemente el recipiente para distribuir la grasa.
  5. Comprueba la temperatura antes de ofrecérsela al bebé.

El agua debe calentar la leche de manera gradual, sin someterla a temperaturas excesivas.

Nunca hagas esto

No calientes la leche directamente sobre el fuego.

No hiervas la leche.

No utilices el microondas para descongelarla o calentarla.

El microondas puede producir zonas de temperatura muy elevada que pueden quemar la boca del bebé y calentar la leche de manera desigual.

Tampoco es recomendable someter la leche a calentamientos repetidos.

¿Qué hago con la leche que sobra?

Si el bebé no termina toda la leche que le ofreciste, no vuelvas a guardarla automáticamente para una siguiente toma. La leche que ha estado en contacto con la boca del bebé requiere consideraciones específicas de conservación.

Para reducir el desperdicio, puedes comenzar ofreciendo porciones pequeñas y agregar más leche si el bebé continúa mostrando señales de hambre.

La leche puede cambiar de aspecto

La leche materna puede cambiar de aspecto después de refrigerarse o congelarse. La grasa puede separarse y quedar en la parte superior.

Esto es normal.

Antes de ofrecerla, mueve suavemente el recipiente para volver a distribuir sus componentes.

No necesitas conseguir una temperatura exacta. Si tu bebé acepta la leche fría o a temperatura ambiente, puedes ofrecérsela así.

Lo importante es que la leche haya sido almacenada correctamente, esté dentro del tiempo recomendado de conservación y se manipule de manera higiénica.

Recuerda

La leche materna extraída no necesita estar caliente para alimentar a tu bebé.

Lo más importante es conservarla correctamente, manipularla de manera segura, ofrecerla respetando el ritmo de tu bebé y observar sus señales de hambre y saciedad.

Consulta cómo almacenar y conservar la leche materna extraída

Aprende cómo transportar correctamente la leche materna

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